Colombia soporta los ‘golpes’ de los impuestos al acero impuestos por EE. UU.

Colombia soporta los ‘golpes’ de los impuestos al acero impuestos por EE. UU.

El país no se ha visto tan afectado ante la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos a la importación de acero y aluminio, ordenada por el presidente Donald Trump con el fin de modificar el mercado con ciertos países.

Según le dijo Andrés Suárez, presidente de la Cámara Colombiana de Acero (Camacero) a la revista Dinero, el único impacto que ha sufrido el mercado nacional es el aumento al precio de las compras que las empresas realizan en el país norteamericano.

Además, Suárez le explicó al medio mencionado, que esta estrategia de la administración Trump no ha funcionado, pues ninguno de sus socios ha cedido ante esta presión y por el contrario países como China, México y Canadá se niegan a una renegociación que no les conviene.

En cuanto a Colombia, las exportaciones de acero son limitadas a ese destino, por lo que la medida no tiene ningún sentido. De los 33 millones de toneladas de material que importa Estados Unidos, el país le vendió el 0,12 %.

El miedo que había en el comercio nacional era tener que utilizar la práctica del ‘dumping’, debido a que es un producto de un arancel menor. Sin embargo, el incremento en los impuestos de las importaciones no ha impactado muy fuerte en el país.

En meses pasados, el director de la Cámara Fedemetal de la Andi, Juan Manuel Lesmes, le había dicho a Portafolio que el impacto de esta medida para Colombia “sería de 226,7 millones de dólares, que para la industria colombiana de metales es una suma muy significativa”.

“Se perdería un mercado muy importante para la industria. Ha sido difícil ganar mercado en exportaciones de valor agregados (industriales) y más lo ha sido conquistar mercados como el estadounidense en industrias como el de la metalmecánica”, añadió Lesmes.

El gobierno de Donald Trump anunció un incremento global a los aranceles del acero, en 25 %, y al aluminio en 10 %, lo que ha generado rechazo principalmente de China y la Unión Europea, generando una tensión económica.